No
estaba ciego
y
era maravilloso
verte,
mirarte
de lejos,
de cerca,
de cerca,
de
frente, de lado,
a
veces,
todas las veces que quisiera.
todas las veces que quisiera.
Era
hermoso
no
estar ciego
a tu mirada,
a tu mirada,
a
tu interminable
y amada mirada.
y amada mirada.
Era
bello
saberse
parte de ti
y
que tus ojos me buscaran
en
la multitud,
encontrarnos frente a frente
y
con la mirada,
sin
hablar, decirnos
cuanto
nos amábamos.
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