Esa
joven,
dulce
sueño de cada mañana,
que
caminó mi juventud
bajo el sol esplendido del verano
y
la lluvia perenne del otoño,
que
hizo
de
mis sueños
un
mundo feliz donde vivir;
esa
joven
que
nunca supo que la amaba,
aún
camina
algunas
mañanas
por
mi vida
y
me hace sonreír,
me
devuelve a los maravillosos días
de
mis doce años.
Esa
joven
¿dónde
estará?
¿qué
sueños
desandará ahora?
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