miércoles, 4 de septiembre de 2019

Una mujer vive en mi soledad

Melancolía

y tristeza

corren por mis venas.

Hay restos

de una tarde de sol primaveral

perdidos entre mis ausencias.

Unas ganas de llorar

se despiertan cuando abro los ojos

para verla ya ciego de ella.

Se aparece en el olvido

su imagen

que no se decide a irse

y en medio de todo

está este silencio desesperado

que no es más

que la nada llamándome,

diciéndome que ya está bien,

que deje que el nunca más

llueva irremediable sobre los dos.

Mientras

otro igual a mí se aleja.

Y no sé si va

tras una quimera

o le dice adiós a los sueños.


No hay comentarios:

Publicar un comentario