Ya
no hay sueños,
sólo
la luz lejana de otros días,
de
otras vidas,
de
otros amores.
Ya
no hay un sueño
que
lleve tu nombre y el mío,
sólo
un lejano ayer
que algunas tardes
se despierta en mi corazón
que algunas tardes
se despierta en mi corazón
y me recuerda que un día
nuestros
sueños se soñaron.
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