Ella
me dice que le gusta acordarse de cuanto bailábamos a sus veinte años, de lo que ella
cantaba y yo le decía. Ella sabe aún como eran nuestros abrazos de entonces, y suspira. Le encanta reírse conmigo y le gusta que esté
a su lado. Ella habla poco.
Luego me abraza, simplemente me abraza. Y en ese abrazo están todos los te quiero, las miradas y las noches de nuestra vida.
Me alegro de que de todos los corazones del mundo ese día ella hubiera escogido el mío.
Luego me abraza, simplemente me abraza. Y en ese abrazo están todos los te quiero, las miradas y las noches de nuestra vida.
Me alegro de que de todos los corazones del mundo ese día ella hubiera escogido el mío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario