Una
mujer con mil sueños por vivir
y
una mirada que se reía
cada
mañana al despertarme
fue
la geografía de mis sueños,
donde
me refugiaba de la tristeza,
donde
descansaba de ser fuego y llama,
donde volvía a ser yo,
donde
conocí el amor.
Si
ella de nuevo
volteara a mirarme y fuera
volteara a mirarme y fuera
una
vez más la geografía de mis sueños
quizá....,
pero no, no es posible
volver
a aquella mañana
en
que ella me soñó.
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